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Ablación del tabique
con alcohol para la miocardiopatía hipertrófica obstructiva
Ablación con alcohol: una nueva opción de
tratamiento para pacientes con HOCM.
Este procedimiento fue desarrollado por primera vez por el Dr. Sigwart en
Londres, y posteriormente, el Dr. William Spencer y el Dr. Nasser Lakkis
del Baylor College of Medicine de Houston, Texas, lo introdujeron en EE.UU.
Hasta la fecha, más de 300 pacientes han recibido tratamiento en dos
hospitales afiliados a Baylor: The Methodist Hospital y el Ben Taub
General Hospital.
Descripción del procedimiento:
Este procedimiento consiste en inyectar alcohol absoluto (al 100%) en una
de las ramas de una arteria cardíaca que llega al tabique dilatado. El
alcohol ocluye la arteria del tabique y es muy tóxico para las células
cardíacas, que se mueren y se reducen como consecuencia. El músculo
cardíaco engrosado se sustituye por un fino tejido cicatrizado y de esta
forma se reduce la obstrucción al flujo de salida de sangre del ventrículo
izquierdo. Este procedimiento se realiza en la sala de cateterización
cardíaca. El día del procedimiento, se obtiene el consentimiento informado
del paciente y se le realiza un ECG inicial. Antes, durante y después del
procedimiento, se extraen muestras de sangre para determinar los
marcadores cardíacos. En este momento, se administran al paciente
medicamentos para relajarlo y reducir el dolor. Después, el cardiólogo
inserta dos tubos (vainas) en la arteria y la vena de la ingle del
paciente. Por el tubo de la vena se pasa un marcapasos temporal, que se
hace avanzar hasta el ventrículo derecho del corazón. A continuación, se
realiza una angiografía coronaria para que el cardiólogo pueda localizar
el origen de las arterias del tabique. Se inserta un catéter con punta de
balón sobre una guía, y se lleva hasta la rama de la arteria que
suministra sangre al tabique dilatado. Una vez en su sitio, el catéter de
balón se infla para bloquear la arteria y se inyectan de 3 a 5 ml de
alcohol, a una velocidad de aproximadamente 1 ml/min. Posteriormente, se
desinfla el balón y se extrae al cabo de 5 minutos. El paciente está
despierto durante todo el procedimiento y puede sentir molestias en el
pecho cuando se inyecta el alcohol, pero se le administran medicamentos
para el dolor si es necesario. Posteriormente se realiza una angiografía
para confirmar la oclusión de la rama de la arteria del tabique deseada.
Después, se miden los gradientes de presión en el ventrículo izquierdo,
insertando un catéter en el ventrículo. El catéter temporal se sutura en
su sitio. Finalmente se transfiere al paciente a la unidad de cuidados
coronarios para vigilarlo estrechamente. El cable del marcapaso se retira
al día siguiente. Si no hay complicaciones, los pacientes se dan de alta
después de 2 noches de hospitalización.
El efecto adverso más común de este procedimiento es una alteración de la
conducción eléctrica llamada “bloqueo cardíaco completo”, que requiere la
implantación de un marcapaso permanente. Esta complicación se ha descrito
en hasta un 15% de los pacientes tratados. Otras complicaciones posibles
son el infarto de una zona del corazón no tratada, alteraciones del ritmo
cardíaco, hemorragia, infección, reacción alérgica al colorante, fallo
renal por el colorante, perforación o disección de la arteria y muerte del
paciente. Todas estas complicaciones son sumamente raras.
Es importante que sepa que no todos los pacientes con HOCM son buenos
candidatos para este procedimiento. El cardiólogo debe evaluar y
determinar si un paciente cumple con todos los criterios para someterse a
una ablación con alcohol.
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